¿En qué consiste mi trabajo?

Se trata básicamente de un trabajo de relajación profunda. Yo entro en un estado de relajación y, por empatía, esa relajación llega a la persona que está conmigo y entonces la energía que normalmente está destinada a sostener las tensiones de repente está libre y disponible para ir allá donde el cuerpo (cualquier cuerpo: el físico, el energético, el mental) lo necesite para regenerarse y equilibrarse.

Mi trabajo está indicado en cualquier tipo de malestar: problemas emocionales, momentos de duda existencial, dolencias físicas, o simplemente personas que desean conectar con su cuerpo energético y tener una experiencia que va más allá de lo físico.

 A nivel formal, no hay contacto físico de ningún tipo. Tú te tumbas en un futón y yo simplemente me siento a tu lado y me quedo quieta, y entonces todo ocurre por sí mismo..

¿Qué significa “por empatía”?  Cuando algo está lleno, lo de dentro se vuelca hacia fuera de forma automática. Es un desbordamiento (como un vaso que ya no puede contener más agua) y este desbordarse es un proceso automático. No tiene nada que ver con ninguna voluntad de ningún tipo. Es algo mecánico. No tiene nada que ver con empatizar con el sufrimiento del otro, no es nada sentimental ni emotivo. Tampoco es un querer ayudar. Yo no siento nada por el otro cuando trabajo. Sólo me lleno totalmente y cuando estoy totalmente llena me desbordo y mi desbordamiento penetra totalmente en el otro.

Penetrar en el otro  En mi trabajo todo es llevado hacia dentro. Si eres empujado a ver lo que hay dentro de ti,  si eres capaz de girar los ojos hacia tu interior y ver lo que hay, entonces la visión de lo que hay fuera vendrá automáticamente. Si eres capaz de saber lo que hay dentro de ti, entonces sabrás lo que hay dentro de los demás. No es que puedas llegar a saberlo; es que lo sabrás automáticamente.

Si puedes penetrar en ti, penetrarás automáticamente en los demás.

Ver dentro de ti  Todo, absolutamente todo en esta vida, reclama ser visto. Todo quiere salir a la superficie, porque cuando las cosas salen y son vistas pueden ser integradas y disueltas en el cosmos; pueden ser colocadas en su lugar. Da igual quién vea tu tensión (todo nuestro sufrimiento es algún tipo de tensión). Da igual si la ves tú o si la veo yo. Lo importante es que sea vista, que sea traída a la consciencia para que pueda ser integrada y disuelta.

No se trata de cambiar nada sino de ver lo que hay para que lo que hay pueda ordenarse a sí mismo.

¿Qué puedes esperar de una sesión?  Yo no espero nada cuando hago una sesión; tú no deberías esperar nada cuando la recibas. Esto no significa que tengas que venir sin un propósito concreto. Si tienes un dolor de cabeza crónico y estás buscando una solución a ese dolor eso es un propósito y es concreto. Y está genial, ¡estarás en el sitio correcto! Pero ven abierto a recibir la ayuda que buscas de maneras a veces totalmente inesperadas, porque el proceso es autónomo y va a donde quiere y no a donde yo le digo.

A nivel formal, a veces voy a hablar mucho y a veces voy a estar muy callada. A veces te voy a preguntar muchas cosas y a veces no voy a dejar que me cuentes nada en absoluto. Pero hagamos lo que hagamos, surja lo que surja, siempre va a haber relajación. Y cuando nos relajamos, las cosas más sorprendentes pueden ocurrir.

 ¿Qué formación he recibido para realizar este trabajo?  Mi trabajo no es una técnica; es un resultado. Es el resultado natural de un proceso igualmente natural. Yo trabajo con mi propia capacidad para estarme quieta y con mi sensibilidad. El resto no es mío. No lo pongo yo. Yo sólo me siento y de repente todo empieza a ordenarse, todo empieza a ponerse en su lugar.

En mi trabajo, todo lo que tú aprendes de ti lo aprendo yo también de mí misma. 

Aspectos prácticos

No hay un tiempo determinado para cada sesión y, aunque suelen durar entre 45 minutos y hora y media, tienes que disponer de tiempo suficiente por si se alargara un poco. Ten en cuenta también que después de cada sesión es mejor que no bebas nada de alcohol ni hagas ejercicio intenso. De hecho, muy probablemente tendrás necesidad de descansar más de lo normal y estará bien si puedes tener esto en consideración. Asimismo, procura no programar ninguna sesión de terapias energéticas o físicas con otras personas en al menos 5 o 6 días desde que me hayas venido a ver a mí a fin de que el trabajo que hemos hecho juntos pueda estabilizarse e integrarse con comodidad. Esto incluye sesiones de reiki, sanación, osteopatía, quiropraxis, etc. No interfieren los masajes relajantes o descontracturantes.

También voy a pedirte que no te pongas colonia ni perfume el día que tengas que venir (y si te pones, que sea muy poco, por favor).

Precio: 50 € (Barcelona) / 40 € (Sant Pol)

*Paso consulta en catalán, castellano e inglés.

Testimonios

«Todavía recuerdo como, en un momento en que me parecía que ya no podía más, cogí el teléfono y llamé a Berta. Me la había recomendado una amiga que me la describió como una terapeuta energética. Hasta aquel momento yo me había dejado guiar por mi cerebro, tan racional y científico él, pero las cosas no iban bien y no sabía qué hacer. Las sesiones con Berta me abrieron los ojos y se inició la siguiente etapa en mi camino, una etapa que me ha permitido empezar a sentirme más llena, a confiar más en mí misma y en la sabiduría de la vida y a abrirme a los demás. Aquel momento fue un punto de inflexión para mí».
Mònica P.
«¡Mi experiencia en las sesiones con Berta fue muy hermosa! Conocí su trabajo por asistir a encuentros de meditación y rápidamente me di cuenta de que me inspiraba equilibrio, por esto decidí comenzar un trabajo personal con su ayuda. Mi sensación luego de terminar cada sesión era de calma, de sanación, de optimismo y de motivación por seguir entrando hacia mi propio descubrimiento. 

¡Agradezco mucho su trabajo y su compañía en mi proceso!».

Laura M.
«Soy alguien básicamente escéptico pero sentí la necesidad de recibir ayuda, de hacer cambios sin saber exactamente en qué. Allí estaba Berta y cuando comenzamos las sesiones me encontré concretando la raíz de mi malestar y siguiendo sus indicaciones sin esfuerzo, aunque de entrada me pareció que me costaría mucho. Fácilmente aprendí a escuchar a mi cuerpo y mis necesidades, en gran parte responsables de mi malestar emocional. Berta es alguien especial, infunde confianza y escucha cuando no hablas.».
Ofelia S.
«Conocí a Berta a través de una amiga que me definió su trabajo como ‘una especie de Reiki’.

Empecé a hacer algunas sesiones con ella y pasado un tiempo relativamente corto habíamos trabajado bastantes cosas. Mi experiencia es haber sido tratada de problemas físicos y energéticos. Siempre que estábamos en la consulta me sentía relajada y se me empezaba a trabajar una parte del cuerpo donde a partir de ese día yo notaba la mejoría. Se me trabajó la zona del plexo solar (que sentía muy bloqueada), los pies (que me dolían por esguinces) y la nuca y las cervicales (que siempre tenía muy cargadas). Esto es lo que apunté en un cuaderno, sé que hay más cosas pero no llegué a apuntarlas.

A todo esto, esas semanas, y sobre todo los días que iba a ver a Berta, dormía mucho y en sueños sentía como si ‘me reparasen’. Tengo anotados sueños bien ricos de detalles y enseñanzas, como si por las noches siguieran abriéndome caminos.

Lo que sentía estando en la consulta de Berta era soñolencia, a veces estábamos una hora y pico y yo creía que habían pasado 10 minutos, relajación todas las veces. Una vez sentí al final como si cayera dentro de mi cuerpo…

La experiencia fue muy positiva y cambiaron muchas cosas significativas que han hecho que haya un giro en mi vida».
Mery S.